el 87% de los ejecutivos en Argentina espera un crecimiento
económico en 2026 y que uno de cada tres se declara “extremadamente confiado” en el aumento
de los ingresos en los próximos 12 meses. Este optimismo convive con una agenda desafiante, ya
que los líderes empresariales se enfrentan al desafío de reinventar los modelos de negocio en un
contexto de disrupción tecnológica y riesgos geopolíticos a nivel global.
En este sentido, la IA emerge como protagonista debido a que el 76% de los CEO argentinos
considera que su infraestructura tecnológica está lista para integrarla, y el 73% cree que su cultura
organizacional acompaña el cambio. Sin embargo, solo el 41% afirma haber invertido lo suficiente
para capitalizar sus beneficios, y el 49% se siente preparado para atraer talento especializado,
mientras que, en paralelo, la gestión del tiempo sigue sesgada hacia el corto plazo, ya que los
líderes aseguran dedicar el 60% de su agenda a temas inmediatos, frente a solo un 10% que
gestiona para el largo plazo.
“Los resultados de la edición que presentamos, dejan claro que la estabilidad macroeconómica
abre una ventana de oportunidad, pero no garantiza competitividad. En este sentido, observamos
que la confianza debe integrarse en la estrategia de las organizaciones, junto con la adopción de
IA y la gestión de riesgos. En un entorno donde tecnología, sostenibilidad y geopolítica redefinen
las reglas, las empresas que actúen con rapidez y visión serán las marcarán la diferencia en la
próxima década”, indicó Miguel Urus, socio a cargo de PwC Argentina.
La encuesta confirma además que la estabilización macroeconómica y las expectativas de
crecimiento no eliminan los desafíos estructurales que arrastra la economía argentina. Persisten
factores como costos operativos, sistema tributario y laboral, burocracia e infraestructura, que
condicionan la competitividad. Para los “número uno” locales, la consolidación de reformas será
determinante para que el optimismo se traduzca en resultados sostenibles, es por ello por lo que,
la reinvención se consolida como imperativo estratégico, ya que más de la mitad de ellos ya
compite en sectores fuera de su “core business”, con especial interés en tecnología, retail y
minería, mientras que la diversificación y la innovación se convierten en ejes centrales para
sostener el crecimiento.
El informe detalla que la IA dejó de ser promesa para convertirse en una realidad operativa, ya
que las compañías argentinas reportan un grado de adopción relevante en desarrollo de productos
y servicios, ventas y marketing, así como en funciones de soporte como legales, finanzas y
recursos humanos. Asimismo, la infraestructura tecnológica evidencia avances y la cultura
organizacional acompaña el cambio, pero emergen dos brechas críticas: inversión y talento
técnico especializado. En cuanto al impacto laboral de la IA, los CEO anticipan ajustes en niveles
de menor experiencia, mientras que los mandos medios y gerenciales se mantendrían más
estables. Esto exige estrategias de recapacitación y alianzas con el sistema educativo para
reconvertir perfiles y elevar el valor agregado de los roles.
Más allá de la estabilización económica que vislumbran los CEO locales, emergen riesgos
estratégicos que requieren respuestas coordinadas para favorecer la rentabilidad y la continuidad
operativa, como ciberataques, disrupción tecnológica, aumento de los aranceles y conflictos
geopolíticos. La disrupción convive con su contracara, el potencial para crear nuevas ventajas
competitivas. De igual forma, el cambio climático se reconoce como riesgo financiero a nivel
global, pero las acciones internas aún son limitadas: en Argentina, solo el 21% señala haber
aplicado ajustes significativos en diseño de productos o cadena de suministro. La integración
sistemática de criterios climáticos a la estrategia es un área pendiente para reforzar resiliencia.
En tanto, el proceso de normalización macro y el potencial de energía y minería reactivan el
interés internacional: Argentina aparece entre los destinos prioritarios para el 23% de los CEO
brasileños, 10% de los estadounidenses y con menciones destacadas desde China, México,
Paraguay y Uruguay. Como muestra de ello, en operaciones de M&A, los compradores locales
han ganado protagonismo desde 2020, y se anticipa un ciclo alcista impulsado por reformas,
desregulación y proyectos estratégicos, con potencial de movilizar inversiones en minería,
energías renovables, GNL, siderurgia y puertos.
“Los resultados de la presente encuesta nos presentan una oportunidad concreta para convertir el
optimismo en resultados; para ello, creemos que es momento de acelerar la reinvención, escalar
IA con fundamentos responsables y atraer inversiones hacia sectores de alto impacto. En este
sentido, si bien es cierto que la adopción e integración de estas nuevas tecnologías en los
procesos es clave, también lo es que las organizaciones puedan gestionar los riesgos e integrar
una visión estratégica, para garantizar sostenibilidad y resiliencia” concluyó Nicolás Carusoni,
Socio de PwC Argentina a cargo de Marketing y Comunicaciones.




