El Directorio Ejecutivo del FMI completó la segunda revisión del acuerdo de 48 meses del Servicio Ampliado del Fondo (SAF) de Argentina. Cuáles son las recomendaciones
El organismo destacó la aprobación como un nuevo hito en el marco del programa, cuyo objetivo es consolidar la desinflación, fortalecer la estabilidad externa y sentar las bases para un crecimiento más sólido y sostenible impulsado por el sector privado.
«A pesar de un contexto global y nacional más complejo, el Directorio Ejecutivo evaluó que la implementación del programa se ha mantenido sólida, reflejando políticas prudentes y ajustes al marco normativo», precisó.
Pese a no haber alcanzado la meta cuantitativa de acumulación de reservas internacionales netas (RIN) para finales de diciembre, «se cumplieron la mayoría de los criterios de desempeño clave y las metas indicativas, y se implementaron medidas correctivas para acercar las reservas a la meta de RIN y reducir aún más los diferenciales soberanos».
La decisión del Consejo permite un desembolso inmediato de aproximadamente US$1.000 millones (0.800 millones de DEG), lo que eleva el total de desembolsos en virtud del acuerdo a unos US$15.800 millones (11.452 millones de DEG).
El acuerdo EFF de Argentina, con una duración de 48 meses y acceso a unos US$21.000 millones (15.267 millones de DEG, equivalentes al 479% de la cuota), fue aprobado el 11 de abril de 2025.
Tras el debate del Consejo Ejecutivo sobre Argentina, Kristalina Georgieva Directora General del organismo subrayó el avance «con paso firme en la estabilización y la creación de una economía más orientada al mercado en el marco del Servicio Ampliado del Fondo».
«La creciente incertidumbre política en 2025 afectó temporalmente el crecimiento, la desinflación y la estabilidad externa, pero desde entonces se han implementado ajustes de política que han propiciado un aumento de las reservas, una renovada desinflación y una mayor confianza en el mercado, a pesar de un contexto global más complejo!, agregó.
«Las autoridades mantienen su compromiso de preservar la estabilidad mediante un paquete de políticas equilibrado que impulse la desinflación, al tiempo que fortalezca la sostenibilidad externa y fomente el crecimiento, incluyendo la garantía de un acceso oportuno y duradero a los mercados internacionales».
«Las autoridades están comprometidas a seguir buscando un equilibrio fiscal general mediante mayores reducciones en los subsidios a la energía, una mejor focalización de las transferencias sociales y la contención del gasto discrecional para contrarrestar el impacto de las iniciativas de gasto del Congreso».
«Con el tiempo, las reformas para mejorar la equidad y la eficiencia de los sistemas tributario y de pensiones, junto con el fortalecimiento de los marcos fiscales en todos los niveles de gobierno, serán esenciales para mantener el ancla fiscal y, al mismo tiempo, preservar el margen para el gasto social prioritario, que será fundamental para consolidar aún más la impresionante reducción de la pobreza».
«La implementación sostenida del programa de compra de divisas del Banco Central, junto con la continua flexibilidad del tipo de cambio, sigue siendo esencial para reconstruir decisivamente las reservas externas y fortalecer la capacidad de Argentina para gestionar las crisis».
«Esto debe complementarse con la implementación de una estrategia de financiamiento integral para restablecer un acceso oportuno y duradero a los mercados internacionales, incluyendo la refinanciación de grandes obligaciones en divisas del sector público a corto plazo y la reducción gradual de la exposición al Fondo Monetario Internacional».
Adviritó que «el marco monetario debe seguir evolucionando para apoyar la desinflación y una mayor flexibilidad del tipo de cambio. Esto requerirá esfuerzos continuos para fortalecer la transparencia y la comunicación del Banco Central, así como medidas para contener aún más la volatilidad de las tasas de interés y mejorar la transmisión monetaria y la asignación de crédito».
También avanzó en la necesidad de «fortalecer los marcos regulatorios y de supervisión para apoyar la profundización del mercado de capitales y, a la vez, contener las vulnerabilidades financieras. Con el tiempo, el balance y el marco de gobernanza del Banco Central deben seguir mejorándose».
“Los avances en la desregulación de la economía y la adopción de legislación reformista en los ámbitos fiscal, comercial y laboral han sido impresionantes. Deben continuar los esfuerzos para crear una economía más competitiva y abierta, incluso mejorando la previsibilidad de los marcos tributarios y regulatorios, para liberar el potencial de los sectores estratégicos de Argentina en agricultura, energía, minería y la economía del conocimiento.”
Desde el organismo se indicó que «ante los elevados riesgos externos e internos, la formulación ágil de políticas y la planificación de contingencias siguen siendo esenciales para salvaguardar los objetivos del programa. Una comunicación clara de las políticas, junto con un apoyo social bien dirigido para mitigar los costos de ajuste a corto plazo, será fundamental para mantener la continuidad de las políticas y el respaldo social al programa de reformas de Argentina».
Evaluación de la Junta Ejecutiva [1]
Dadas las vulnerabilidades que aún persisten, los directores alentaron a las autoridades a implementar con decisión un paquete de políticas equilibrado que respalde la desinflación, al tiempo que fortalezca la estabilidad externa y sostenga el crecimiento, incluyendo la garantía de un acceso oportuno y duradero a los mercados internacionales.
Los directores subrayaron la importancia de mantener el marco fiscal a lo largo del tiempo mediante la mejora de la equidad y la eficiencia de los sistemas tributario y de pensiones, y el fortalecimiento de los marcos fiscales en todos los niveles de gobierno, al tiempo que se preserva un margen adecuado para el gasto social prioritario, lo cual será fundamental para salvaguardar el notable progreso alcanzado en la reducción de la pobreza.
Al mismo tiempo, alentaron a las autoridades a acelerar las compras de reservas y cumplir con su ambición de superar la meta de acumulación de reservas netas de inversión de este año. «Deben continuar los esfuerzos de buena fe para resolver los reclamos pendientes», se precisó.
Los directores destacaron la necesidad de que el marco monetario continúe evolucionando para seguir apoyando la desinflación y una mayor flexibilidad del tipo de cambio. Subrayaron que esto requeriría una mayor transparencia y comunicación, incluso mediante la publicación periódica de informes trimestrales, así como esfuerzos para contener aún más la volatilidad de las tasas de interés y mejorar la transmisión de la política monetaria y la asignación de crédito.
Los directores alentaron a las autoridades a adoptar medidas adicionales para fortalecer el balance, la gobernanza y el mandato del banco central, junto con medidas para seguir mejorando la calidad y la difusión de los datos de inflación. Subrayaron la importancia de profundizar los mercados de capitales, al tiempo que se contienen los riesgos financieros, incluidos los derivados de los desajustes cambiarios y de vencimientos, mediante mejoras en los marcos regulatorios y de supervisión.
Los directores elogiaron el impresionante progreso en la desregulación de la economía y la adopción de legislación reformista en los ámbitos fiscal, comercial y laboral, reflejado en un aumento significativo de la inversión extranjera directa planificada.
Alentaron a las autoridades a profundizar las reformas para crear una economía más competitiva y abierta, y destacaron la importancia de fortalecer la independencia de las instituciones de supervisión, garantizar la transparencia en las adquisiciones y las privatizaciones, y mejorar los marcos de gobernanza.
Los directores enfatizaron la importancia de mantener planes de contingencia sólidos e instaron a las autoridades a implementarlos con prontitud en caso de que se materialicen riesgos externos o internos adversos, para salvaguardar los objetivos del programa. Subrayaron que el apoyo continuo a los más vulnerables, junto con medidas para mitigar los costos de ajuste a corto plazo, será fundamental para mantener el respaldo social al programa de reformas de Argentina.



