El mercado argentino sigue en la categoría de «aislado»

Según el MSCI aún no hubo los avances suficientes para cambiar de categoría.

El mercado argentino no logró convencer aún al MSCI de los avances en materia económica y dejó al país en la calificación más baja que tiene el indicador. De esta forma se aleja la posibilidad de que el año próximo puedan ingresar capitales internacionales que admiten inversiones en mercados calificados como emergentes.

MSCI —el proveedor de índices que los grandes fondos globales utilizan como referencia para asignar capital— clasifica a los países según la accesibilidad de sus mercados para inversores extranjeros.

Actualmente, Argentina permanece en la categoría «Standalone», el escalón más bajo dentro de esa clasificación.

La opinión de Eric Ritondale economista jefe de PUENTE:

«En la revisión de este año, MSCI concluyó que no hubo mejoras suficientes en materia de acceso al mercado respecto de 2024 y, además, confirmó que el país no ingresará al proceso formal de revisión, un requisito indispensable antes de cualquier reclasificación. Bajo este escenario, la ventana más probable para un ascenso recién aparece hacia 2028: el supuesto base es que durante 2027 se consoliden nuevas medidas de apertura, MSCI abra una consulta y Argentina sea incorporada a la lista de revisión. La experiencia reciente muestra que los países suelen permanecer más de un año en esa instancia, ya que MSCI busca comprobar que los cambios son permanentes y no susceptibles de revertirse».

«Una vez superado ese punto, Argentina cuenta con una ventaja relevante: ya cumple con los criterios de tamaño y liquidez exigidos para integrar categorías superiores. De hecho, el país fue Mercado Emergente hasta 2021 y perdió esa condición exclusivamente por las restricciones cambiarias, no por falta de escala de su mercado. Por eso, si MSCI considera que la apertura se consolidó de forma duradera, existe la posibilidad de un ascenso directo a Mercado Emergente, evitando una escala intermedia. Sin embargo, la decisión dependerá de la confianza que genere la sostenibilidad de las reformas. En definitiva, el tamaño del mercado no es hoy el factor limitante; la clave para la reclasificación será demostrar que la normalización y apertura del mercado de capitales son permanentes».