
En el año acumuló un alza del 14,7% mientras que en la medición interanual arrojó un avance de 33,2%.
El dato de inflación de mayo, que se ubicó en el 2,1% mensual, consolida el proceso de desaceleración de los precios y marca el registro más bajo en los últimos ocho meses. La medición general mostró una desaceleración de 0.5 puntos respecto al 2,6% registrado en el mes de abril.
El aspecto más relevante se observó en la inflación núcleo (core), que descendió al 1,9% mensual desde el 2,3% del mes previo.
Con todo, el dato de mayo representa una marcada sorpresa desinflacionaria, dado que el consenso de los analistas proyectaba que este indicador se ubicaría en torno al 2,4%.
Al igual que el índice general, la medición núcleo tocó su nivel más bajo en ocho meses, señalando una menor inercia en los precios que no están sujetos a factores estacionales o regulados.
En lo que respecta a las categorías restantes, los precios de los bienes y servicios Regulados experimentaron un incremento del 2,4% mensual —mostrando una fuerte moderación frente al 4,7% que habían registrado en abril—, impulsados principalmente por actualizaciones puntuales en combustibles, electricidad y agua. Por su parte, la categoría de Estacionales avanzó un 3,5% mensual, afectada por variaciones en el rubro de verduras.
Asimismo, la media móvil de tres meses del IPC nacional mantuvo su trayectoria descendente por segundo mes consecutivo, un indicador que el equipo económico destaca para evaluar la tendencia del programa de estabilización suavizando la volatilidad de corto plazo.
En términos interanuales, la inflación general se ubicó en el 33,2%, mientras que el acumulado en lo que va del año alcanzó el 14,7%.


