El mismo busca transparentar el costo del empleo. Fue establecido por el Decreto 407/2026. Entra en vigencia para los salarios de junio que se cobran en julio.
El Decreto 407/2026 reglamentó la Ley de Modernización Laboral 27.802 e introdujo un nuevo formato obligatorio de recibo de sueldo destinado a transparentar el costo total de cada puesto de trabajo y el destino de los recursos asociados a la relación laboral.
Hasta ahora, el trabajador veía únicamente su salario bruto y los descuentos que se aplicaban hasta llegar al salario neto. Con el nuevo esquema, el recibo deberá mostrar también cuánto desembolsa efectivamente el empleador por cada trabajador, incluyendo contribuciones patronales, cargas de la seguridad social y otros conceptos previstos por la legislación vigente y los convenios colectivos.
El nuevo diseño se estructura en tres secciones:
Costo laboral total. Se detallan todas las contribuciones y cargas asociadas al puesto de trabajo, independientemente de su destino, permitiendo identificar el costo completo que asume el empleador.
Recibo tradicional. Se mantiene la información habitual sobre salario bruto, descuentos y salario neto o de bolsillo.
Costo fiscal y sindical. Se incorpora una presentación gráfica que expone la diferencia entre el costo total laboral y el salario que finalmente percibe el trabajador, identificando los distintos destinos de esos recursos.
La medida busca brindar mayor transparencia sobre la composición del costo laboral, facilitar la comprensión de la relación entre salario, cargas sociales y contribuciones, y permitir que trabajadores y empleadores accedan a información más clara sobre los conceptos que integran la relación laboral.
El decreto entró en vigencia el 1 de junio de 2026, fecha de su publicación en el Boletín Oficial, por lo que los sueldos de junio 2026, que se pagan a comienzos de julio, deberían emitirse ya con el nuevo formato completo.




