Del multimedios a la energía, del litio a la gastronomía, el empresario mendocino consolidó en las últimas décadas una red de inversiones que lo convirtió en uno de los actores más influyentes del mapa económico argentino.
Instalado nuevamente en la Argentina desde mediados de los años noventa, José Luis Manzano dejó atrás su etapa de búsqueda de cargos electivos para concentrarse en el armado de un entramado empresario que, con el tiempo, se expandió sobre sectores clave de la economía.
Junto a Daniel Vila, uno de sus socios históricos, impulsó el crecimiento de Grupo América, hoy ubicado entre los conglomerados de medios más relevantes del país, con activos como América TV, A24, Radio La Red y otras señales y plataformas regionales.
El desarrollo de ese holding mediático fue una de las bases de su proyección en el mundo de los negocios, aunque no la única.
La verdadera escala de su expansión, sin embargo, se observa en Integra Capital, el holding que fundó en Washington en 1995 y desde el cual fue construyendo una cartera diversificada de activos.
En energía, su nombre quedó asociado a Andes Energía y, más tarde, a apuestas más amplias en petróleo, gas y distribución eléctrica. Distintas fuentes públicas lo ubican entre los principales accionistas de Phoenix Global Resources, con operaciones en Vaca Muerta, y también en compañías como Edenor, Edemsa e Hidroeléctrica Ameghino.
Además, a través de alianzas con Mercuria, participa en negocios vinculados a la distribución de gas y otros activos estratégicos del sector.
En los últimos años, ese despliegue sumó nuevas señales de diversificación. Edenor, donde Manzano y Vila figuran entre los accionistas de referencia, amplió su objeto social para habilitar incursiones en áreas como minería, telecomunicaciones e inteligencia artificial, un movimiento leído en el mercado como una preparación para un escenario de negocios más amplio.
En paralelo, Manzano siguió participando de operaciones en el sector hidrocarburífero y consolidó posiciones en segmentos vinculados a la infraestructura energética.
Otro de los capítulos centrales de su expansión está en la minería. Integra Capital consolidó presencia en proyectos de litio en el norte argentino, especialmente en Jujuy y Catamarca, donde distintas publicaciones especializadas ubican al grupo entre los actores con mayor superficie bajo exploración o desarrollo.
A eso se suman activos en minería tradicional, como Mina El Aguilar, y una proyección regional que también alcanzó al mercado peruano a través de la adquisición de una participación de control en Volcán Compañía Minera.
Su portafolio también se extiende a actividades menos asociadas al núcleo duro de la energía y la minería. En la industria vitivinícola, aparecen inversiones en bodegas y olivares, mientras que en el rubro gastronómico se lo vincula con restaurantes porteños de perfil premium como Roldán en Palermo.
Manzano mantiene una vida con proyección internacional con base operativa fuera del país. Desde Suiza, donde fijó su residencia principal y desde donde sigue de cerca el negocio global de commodities, conserva interlocución cotidiana con sus equipos en Buenos Aires y Mendoza.



